Oración de la mañana
Empieza tu día poniendo tu vida en manos de Dios con esta oración católica de la mañana.
OracionesEmpieza tu día poniendo tu vida en manos de Dios con esta oración católica de la mañana.
OracionesLa oración de la mañana es una de las prácticas espirituales más importantes en la vida cristiana. Al despertar, el creyente ofrece a Dios sus pensamientos, trabajos, alegrías y dificultades del nuevo día. Esta oración ayuda a vivir con sentido sobrenatural cada momento, recordando que todo puede hacerse para la gloria de Dios.
Rezar al comenzar el día fortalece la fe, da paz interior y orienta el corazón hacia lo verdaderamente importante. La tradición católica recomienda comenzar cada jornada con un acto de amor, agradecimiento y confianza en el Señor.
Señor, Dios Todopoderoso, que me habéis concedido llegar al principio de este día, sálvame hoy por vuestra santa virtud, para que no caiga en pecado alguno, sino que todos mis pensamientos, palabras y obras se dirijan siempre a vuestro santo servicio y a la guarda de vuestros santos mandamientos.
Os adoro como a mi Creador y Supremo Señor, y os doy gracias, cuantas puedo, por los beneficios de la creación, redención y conservación que me habéis otorgado, y por no haberme arrojado ya al infierno, como por mis culpas merecía; antes bien, me habéis dado esperanza de conseguir la gloria eterna.
En fin, por todo cuanto Vos sabéis que os debo, y por el amor con que me concedéis tanto bien, deseando darme mucho más, si yo no lo impidiera con mis culpas.
Renuevo la intención de ganar para mí o para las benditas almas del Purgatorio cuantas indulgencias pudiera.
Por último, os ruego por la Iglesia católica, por la conversión de los herejes e infieles, por todas las intenciones del Sumo Pontífice; muy especialmente os encomiendo a mis padres, hermanos y parientes, así vivos como difuntos, a todos los que me quieren bien y a los que me hacen mal; que todos, Dios mío, vivamos y muramos en vuestra santa gracia, para que obtengamos la vida eterna.
Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
Señor Dios Todopoderoso,
te doy gracias por haberme concedido llegar al comienzo de este nuevo día.
Te ofrezco mis pensamientos, palabras y obras,
mis alegrías y sufrimientos,
para que todo sea para tu mayor gloria
y para el bien de mi alma.
Guárdame del pecado,
fortalece mi fe,
aumenta mi esperanza
y haz crecer en mí la caridad.
Que la Virgen María me acompañe
y que tu gracia me sostenga en todo momento.
Amén.
Oh Jesús, por el Inmaculado Corazón de María,
te ofrezco las oraciones, obras, alegrías y sufrimientos de este día
en reparación por mis pecados
y por todas las intenciones por las que Tú te ofreces continuamente en la Eucaristía.
Amén.
Padre bueno,
en este nuevo día pongo mi vida en tus manos.
Guía mis pasos,
bendice mi trabajo,
protege a mi familia
y ayúdame a vivir según tu voluntad.
Que todo lo que haga hoy
sea para tu gloria.
Amén.
Rezar la oración de la mañana ayuda a:
Esta sencilla práctica diaria transforma poco a poco el corazón del cristiano y le ayuda a vivir con sentido sobrenatural todas las situaciones del día.
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